Luchando para sobrevivir en en la música
El neo-york-boricua Johnny Castillo (conocid o como Shy) de 32 años, recuerda como si fuera hoy el ataque terrorista del 11 de septiembre como un día que contribuyó a definir el resto de su vida. “Sentí que quería hacer algo por mi país. Los ataques del 11 de septiembre me dolieron mucho, por eso me hice militar”, confiesa. Tras su reclutamiento, fue enviado a Afganistán en el 2004, en donde se hizo francotirador de infantería y luchó contra los Talibanes durante un año.
Lo enviaron a Iraq y pasó allí 15 meses, pero su gira tuvo un final trágico cuando una bomba lo hirió causándole daños neurológicos en un brazo y una herida traumática en el cerebro. Fue condecorado con el “Purple Heart “ por heridas recibidas en combate, y aunque debió someterse a una rehababilitación que duró meses, tuvo la suerte de escapar con vida. “Puse mi vida en manos de Dios; le pedí que me ayudara a recuperarme, y él respondió a mis oraciones”, sostiene el sargento Castillo.
Ahora espera de esas mismas manos la protección de su padre John, de 53 años, quien lucha en Afganistán. Su progenitor militó con la Guardia Nacional por más de 25 años, pero se reenlistó tras ver a sus hijos convertidos en militares. El hermano menor de Castillo, de 25 años, también veterano de la guerra de Iraq, ya dejó las filas y acaba de hacerse agente policíaco al servicio de la NYPD (policía neoyorquina).















